Era válido en ese entonces, como si ahora ya no lo fuera, como si acaso el tiempo me hubiera dado la facultad de madurar olvidándome de ella. Olvidar que en verdad la amé y que en aquélla época era factible portarme como niño para llamar una minúscula parte de su atención, la que otrora habría sido mía, pero que desafortunadamente se había repartido entre los demás.
Y tal vez porque parecía omnipresente, como si estuviera en todas partes y en cada momento con él, a lo mejor por eso me hacía actuar así, retándome a portar mal y hacer lo impensable, sin saber o incluso entendiendo que se reirían de mí.
Puede nada ser cierto, quizá mi imaginación cambia de nuevo las cosas y la inverosimilitud de los hechos la convierte en algo real. La duda, esa amiga infalible, me sigue instigando contra la plena felicidad.
http://www.youtube.com/watch?v=9iEjqvoYSHs
No hay comentarios:
Publicar un comentario