Pero hoy no han llegado más bananas, fui a esperarlas al mercado y me dijeron que el próximo embarque arribaría dentro de una semana. Así que he de arreglármelas sin comer nada, olvidándome de los alimentos que dan felicidad. Acudiré sólo a un viejo amigo, olvidado en estos tiempos, una bebida que siempre alivio mis embates imposibles de estrés. Hoy sólo tomaré “tinto”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario