Triste y deprimido, cómo más describirlo, esa era su expresión, todos le decíamos lo mismo. Pero en el fondo, era el más feliz, su mirada era tan profunda como la de un Beagle y su inteligencia a veces lograba sorprenderme.
Hoy cumple años y no sé qué decir, sólo que uno nunca olvida a un buen amigo.
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