Caligrama...La palabra llevada a un nivel de concretización extremo, despojada de todo signo y sentido, solo trazo. La Palabra, desnaturalizada, a modo de creación pictórica que atada a sí misma termina conjugando sentido e imagen, trazos y palabras...poema y dibujo…
Hace unos años conocí a Guillaume Apollinaire, poeta francés que me cautivó no con sus poemas, sino con sus dibujos…y aún más allá de la imagen lo que me atrajo fue la palabra misma, arrancada de su signo y su naturaleza, opuesta a sí, cargada de una ambivalencia que lejos de contradecirse se complementa.
Es la Palabra que se muestra y se niega en una nueva función…La Palabra como no la habíamos visto, en una nueva dimensión totalmente cargada, artísticamente desvirtuada y sacralizada...autosuficiente y renovada…Pero es ella misma, la de antes, esa palabra natural y virtuosa que ahora se rebela y huye a un nuevo plano y muestra su esplendor, nos confunde y nos halla…se re-crea y nos re-significa…

No hay comentarios:
Publicar un comentario